
En el mundo de la manufactura, la planificación de la producción es la columna vertebral que sostiene la eficiencia operativa, la satisfacción del cliente y, en última instancia, la rentabilidad. Sin embargo, muchas empresas manufactureras aún enfrentan desafíos que las frenan: planes de producción miopes, limitados por herramientas obsoletas y métodos tradicionales.
Hoy exploraremos cómo las herramientas comunes, como el modelo EPQ (Economic Production Quantity) y las planillas Excel, pueden estar afectando el desempeño de tu empresa, y cómo soluciones avanzadas como las de Demafront pueden dar el salto hacia una planificación más estratégica y alineada con los objetivos globales.
EPQ: Un modelo útil... hace 100 años
El modelo EPQ fue un gran avance en su tiempo. Diseñado para minimizar los costos de set-up y de inventario, su lógica era simple pero poderosa: encontrar el tamaño de lote de producción óptimo. ¿El problema? La realidad actual es mucho más compleja de lo que este modelo puede manejar.
¿Cómo funciona este modelo?
El modelo EPQ busca equilibrar dos costos principales:
- Costo de set-up: El tiempo y recursos necesarios para arrancar una línea de producción, incluyendo desperdicios de materiales, energía y mano de obra improductiva.
- Costo de inventario: El costo de mantener productos almacenados mientras esperan ser vendidos o utilizados.
El modelo calcula el tamaño de lote que minimiza estos costos a lo largo del tiempo. Suena bien en teoría, pero en la práctica tiene varias limitaciones.
Las miopías del EPQ
- Demanda constante: Supone que la demanda es siempre la misma, pero en la realidad hay productos con demandas estacionales o fluctuantes (por ejemplo, refrescos en verano o medicamentos en invierno).
- Capacidad de producción estática: No considera variaciones en la disponibilidad de máquinas, turnos o días hábiles.
- Falta de alineación con el negocio: Ignora factores críticos como el nivel de servicio, la satisfacción del cliente y los errores de pronóstico.
En resumen, aunque EPQ puede ser útil para ilustrar principios básicos, es demasiado simplista para manejar la complejidad de una operación moderna.
Planillas Excel: La solución artesanal que ya no basta
Desde hace décadas, las planillas Excel han sido una herramienta de planificación omnipresente. Su flexibilidad y facilidad de uso las hacen atractivas, pero también traen consigo una serie de debilidades que las limitan como solución robusta para la manufactura.
Ventajas de Excel:
- Bajo costo y accesibilidad.
- Personalización para necesidades específicas.
- Facilidad para crear gráficos y tablas.
Pero… aquí están sus limitaciones:
- Dependencia de la intuición humana: Las planillas suelen reflejar el conocimiento y sesgos del planificador que las diseñó. Esto puede llevar a planes inconsistentes y subóptimos.
- Manejo manual: Extraer y procesar datos desde múltiples fuentes puede ser un proceso largo, propenso a errores y costoso en términos de horas hombre.
- Falta de optimización: No incorporan algoritmos avanzados que consideren restricciones dinámicas (capacidad, materias primas, tiempos de set-up) ni alineen la producción con objetivos globales como la reducción de costos o el uso eficiente de recursos.
- Miopía estratégica: Las planillas Excel están limitadas por los paradigmas históricos de la empresa. Suelen centrarse en objetivos locales, como minimizar costos, y no en maximizar el valor del negocio como un todo.
Entonces, ¿Qué necesita tu empresa?
Las empresas manufactureras modernas requieren herramientas que vayan más allá de las limitaciones de modelos teóricos y planillas manuales. Aquí es donde entran en juego los Advanced Planning Systems (APS), como los módulos de Producción y Secuenciación de Demafront.
¿Qué ofrecen los APS?
- Optimización integral: Proponen planes que consideran la capacidad productiva, la disponibilidad de insumos y los objetivos del negocio.
- Automatización: Eliminan el trabajo manual en la recopilación y manejo de datos, reduciendo errores y liberando tiempo para el análisis estratégico.
- Alineación estratégica: Integran las metas de las áreas Comercial, Financiera y de Producción, asegurando que todos trabajen hacia un mismo objetivo.
- Flexibilidad: Se adaptan a cambios en la demanda, picos estacionales y restricciones dinámicas como turnos o mantenimientos.
¿Cómo puede Demafront transformar tu planificación?
En Demafront, entendemos que cada empresa es única. Nuestro enfoque no es simplemente reemplazar tus herramientas actuales, sino ofrecerte una solución que aborde tus necesidades específicas.
- Con el módulo de Producción, podrás calcular frecuencias y lotes óptimos considerando restricciones reales, como la capacidad de producción y disponibilidad de insumos.
- Con el módulo de Secuenciación, diseñaras secuencias productivas que minimicen el tiempo de setup y aumenta la eficiencia operacional de las líneas y planta productiva.
Ya no se trata de elegir entre un modelo EPQ o Excel. Se trata de implementar una herramienta que mire más allá de los números y entienda el panorama completo de tu operación.
¿Estás listo para dar el salto?
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Para ilustrar esta debilidad, podemos señalar que en algunos programas de postgrado se propone una clasificación que agrupa los SKU en cuadrantes, considerando dos dimensiones que generalmente son: coeficiente de variación de los errores de pronóstico y volumen de venta valorizado (ver figura 2).
Esta Frontera permite además, identificar las alternativas infactibles (puntos bajo la curva), y las alternativas ineficientes (puntos arriba de la curva). En consecuencia, las empresas que utilizan esta metodología versus la aplicación del enfoque de cuadrantes obtienen mejoras significativas en sus KPI (Cobertura de Inventario, Nivel de Servicio, Costos Logísticos).
(1) el Estallido Social que se desencadenó el 18 de octubre, y que dificultó el normal funcionamiento de muchos puntos de venta; y (2) La Pandemia, que ha generado, entre otros efectos negativos, la casi total inactividad de canales completos (Hoteles, Restaurantes y cierta parte del comercio mayorista y minorista, por mencionar algunos) y una reducción significativa de los ingresos de las personas, como consecuencia directa del aumento del desempleo.
La recomendación general, es monitorear en forma continua, adquirir flexibilidad y capacidad de análisis para reaccionar rápidamente frente a los continuos cambios que seguirán ocurriendo. La crisis económica y el desempleo asociado, implicará que los consumidores serán más cuidadosos y por tanto las empresas deberán racionalizar el mix de productos que ofrecen.
necesidad de incorporar tecnologías capaces de acoplarse adecuadamente a los ERP, procesar grandes volúmenes de datos y utilizar algoritmos de optimización que propongan, en forma automática, Pronósticos de Venta más precisos y cobertura de inventario y servicio óptimos, discriminando, no a nivel a familias o categorías, si no a nivel de cada SKU. Tal discriminación, es el resultado natural de un proceso de optimización, que debe ser presentado de manera gráfica, permitiéndole a gerentes encontrar el punto de equilibrio entre los objetivos de reducir el capital de trabajo (cobertura de inventario) y mejorar el fill rate.