
La gestión de la rentabilidad es una prioridad clave en cualquier empresa, especialmente cuando hablamos del capital invertido en inventario. El ROCE (Return On Capital Employed) es una de las métricas esenciales para evaluar el retorno sobre el capital, y al enfocarnos en el inventario, una métrica fundamental es el GMROI (Gross Margin Return on Inventory). Este indicador nos muestra cuántos pesos de contribución anual obtenemos por cada peso invertido en inventario, y se puede aplicar a cada SKU, familia de productos, categoría o incluso al inventario total de la empresa.
Pero, ¿Qué es el ROCE y el GMROI?
Return on Capital Employed (ROCE) y Gross Margin Return on Inventory (GMROI) son dos métricas esenciales en la gestión financiera y operativa de una empresa.
- ROCE o Rentabilidad del Capital Empleado, es un indicador de rentabilidad que mide la eficiencia con la que una empresa utiliza su capital total (activo fijo y capital de trabajo) para generar beneficios. Es decir, muestra cuánto está ganando la empresa por cada peso invertido en el negocio, antes de intereses e impuestos. Es una herramienta clave para los ejecutivos, ya que ayuda a entender si los recursos están siendo bien empleados o si se podría mejorar la rentabilidad del capital en alguna área.
- GMROI o Rentabilidad del Margen Bruto sobre el Inventario, en cambio, se centra exclusivamente en el mismo. Este índice nos indica cuánto margen bruto se obtiene por cada peso invertido en inventario. En pocas palabras, nos permite ver qué tan rentable es cada peso que tenemos en stock. La utilidad del GMROI es que podemos calcularlo en distintos niveles (por SKU, familia de productos o categoría), ayudándonos a identificar productos que no generan suficiente rentabilidad y podrían necesitar ajustes en su nivel de inventario o estrategia de venta.
Estrategias para mejorar tu GMROI.
En este artículo exploraremos dos estrategias complementarias para mejorar el GMROI: el proceso de Sales & Operations Planning (S&OP) y la implementación de tecnologías avanzadas en la planificación y gestión de inventarios.
1. Sales & Operations Planning (S&OP): Equilibrio Estratégico
Una de las mejores prácticas en el S&OP es realizar un análisis estratégico que nos permita decidir qué productos incorporar, descontinuar y cuándo hacer ajustes. En sectores como el de repuestos, donde muchos SKUs tienen bajo GMROI debido a un consumo aleatorio y bajo, es útil evaluar si vale la pena mantener inventario o utilizar “abastecimiento aéreo” bajo demanda. Este enfoque reduce la inversión en inventario, ya que los productos no están físicamente almacenados hasta que se necesitan.
2. Incorporación de Tecnología: Potencia tus Resultados con Demafront
Si bien los sistemas ERP han sido herramientas sólidas para el control de inventarios, en realidad solo ofrecen visibilidad y datos históricos. La verdadera optimización de inventarios y la toma de decisiones requieren algo más avanzado. Aquí es donde Demafront marca la diferencia: nuestra solución se integra y va más allá de los ERP tradicionales, permitiendo una planificación precisa y automatizada que utiliza algoritmos predictivos y prescriptivos para optimizar el inventario en cada etapa del proceso.
¿Cómo lo hacemos? Demafront abarca todo el proceso S&OP, desde la previsión de demanda hasta la programación de inventario y producción. Nuestro sistema sugiere cuándo y cuánto comprar para mantener el nivel de servicio óptimo sin excesos, integrando datos en tiempo real y proyecciones basadas en el comportamiento del mercado. Esto significa menos intuición y más precisión.
Con Demafront, podrás reducir tu inventario en un 20% sin comprometer el nivel de servicio, lo que se traduce en un incremento del 25% en tu GMROI. Imagina el impacto en tus resultados, mientras la competencia sigue luchando con decisiones basadas en hojas de cálculo y suposiciones.












Para ilustrar esta debilidad, podemos señalar que en algunos programas de postgrado se propone una clasificación que agrupa los SKU en cuadrantes, considerando dos dimensiones que generalmente son: coeficiente de variación de los errores de pronóstico y volumen de venta valorizado (ver figura 2).
Esta Frontera permite además, identificar las alternativas infactibles (puntos bajo la curva), y las alternativas ineficientes (puntos arriba de la curva). En consecuencia, las empresas que utilizan esta metodología versus la aplicación del enfoque de cuadrantes obtienen mejoras significativas en sus KPI (Cobertura de Inventario, Nivel de Servicio, Costos Logísticos).
(1) el Estallido Social que se desencadenó el 18 de octubre, y que dificultó el normal funcionamiento de muchos puntos de venta; y (2) La Pandemia, que ha generado, entre otros efectos negativos, la casi total inactividad de canales completos (Hoteles, Restaurantes y cierta parte del comercio mayorista y minorista, por mencionar algunos) y una reducción significativa de los ingresos de las personas, como consecuencia directa del aumento del desempleo.
La recomendación general, es monitorear en forma continua, adquirir flexibilidad y capacidad de análisis para reaccionar rápidamente frente a los continuos cambios que seguirán ocurriendo. La crisis económica y el desempleo asociado, implicará que los consumidores serán más cuidadosos y por tanto las empresas deberán racionalizar el mix de productos que ofrecen.
necesidad de incorporar tecnologías capaces de acoplarse adecuadamente a los ERP, procesar grandes volúmenes de datos y utilizar algoritmos de optimización que propongan, en forma automática, Pronósticos de Venta más precisos y cobertura de inventario y servicio óptimos, discriminando, no a nivel a familias o categorías, si no a nivel de cada SKU. Tal discriminación, es el resultado natural de un proceso de optimización, que debe ser presentado de manera gráfica, permitiéndole a gerentes encontrar el punto de equilibrio entre los objetivos de reducir el capital de trabajo (cobertura de inventario) y mejorar el fill rate.